Muñoz Fajardo, Ricardo / Escritor
El conde cátaro al que se refiere el título es Raimundo VI de Tolosa, de Toulouse, el líder de la resistencia occitana contra la cruzada emprendida por el papado contra las herejías que se asentaron con mucha fuerza en la región, la cátara sobre todo, aunque hubo otras.
La novela es una crónica escrita por un discípulo de Domingo de Guzmán, el principal predicador de la ortodoxia católica en el actual sur de Francia.
La narración comienza con una conversación entre el escribidor y los principales prebostes del grupo formado por Domingo de Guzmán, que le explican las herejías anteriores a la albigense, el otro nombre con el que se conoció al catarismo.
En un momento determinado, el narrador decide abandonar al que luego fue canonizado y formó la orden que llevaba su nombre, y se instala en Toulouse, donde conoce al conde, que en realidad era católico, como demostró con su penitencia para ganarse el perdón de la segunda excomunión de la que fue objeto.
Raimundo VI se convirtió, a pesar de sus creencias, en el más tenaz oponente a la cruzada albigense, convocada por el papa Inocencio III, que en todo momento se mostró como una contienda cruel, de matanzas y condenados a la hoguera y, en realidad, más una guerra de conquista que de fe.
El libro, desde sus primeras páginas, cuenta el desarrollo de la herejía, las batallas, los asedios, los pactos, las alianzas y traiciones que se desarrollaron durante la herejía y la posterior cruzada albigense hasta el año 1229, cuando el conde y el narrador habían fallecido ya, contados esos últimos momentos por el amigo inseparable de este último y en el que se empieza a deslumbrar el principio del fin, que aún tardaría muchos años en llegar, de los cátaros.