Martínez-Conde, Ricardo / Escritor
El caminante ha de vivir la libertad. Al final, la soledad será comprensión.
En el autobús, en ese eventual micocosmos, asienta lo cotidiano (ahí se afirma) y con ello los más grandes misteriors de esas gentes atareadas por dentro y por fuera. Ahí no exist la pureza; la vida gravita llena de intereses y, con el movimiento, todo va decayendo y amoldándose hacia el silencio o una falsa cordura.