Pérez-Arévalo, Juan Carlos / Escritor
Escribir es imaginar. Viajar a otros mundos. Si esos mundos están bien imaginados, bien dibujados, es un viaje certero.
El mundo de La Ciudad Vertical estuvo flotando durante meses en mi cabeza. Un futuro no demasiado alejado, no demasiado distópico. Desgraciada o afortunadamente, un futuro posible.
Por supuesto que hay influencia de multitud de películas de ciencia ficción en estas páginas. El lector avispado encontrará muchas referencias a películas conocidas (y no tan conocidas) del género. No podía ser de otra forma: la literatura y el cine de ciencia-ficción han formado parte ineludible de mi vida. Que el lector sagaz identifique referencias a esas películas es un pequeño triunfo para mí.
El formato en el que está escrito La Ciudad Vertical no es uno muy habitual. Es lo que se conoce como una noveleta, o novela corta. Más largo que un relato, más corto que una novela. La historia nació como es y, personalmente, me gusta tal como es: corta, limpia, directa.
He decidido completar esta edición con la inclusión de otros relatos de parecida temática. Aunque no estilísticamente, conceptualmente comparten la intención del primero: viajar a otros mundos. Se trata de Los Ángeles, Tajo e Instrucciones para viajar en el tiempo, todos ellos escritos en la misma época que La Ciudad Vertical.