Wrigley, E.A. / Escritor
Antes de la revolución industrial, el crecimiento económico prolongado era inalcanzable. Todas las economÃas eran orgánicas y dependÃan de la fotosÃntesis de las plantas para proporcionar alimentos, materias primas y energÃa. Esto era cierto tanto para la energÃa térmica, derivada de la quema de madera, como para la energÃa mecánica proporcionada principalmente por los músculos humanos y animales.
El flujo de energÃa del sol capturado por la fotosÃntesis de las plantas fue la base de toda la producción y el consumo. Gran Bretaña comenzó a escapar de las viejas restricciones haciendo un uso cada vez mayor de la gran cantidad de energÃa contenida en las medidas de carbón, inicialmente como fuente de energÃa térmica pero eventualmente también de energÃa mecánica, haciendo asà posible la revolución industrial. En este conciso y accesible relato del cambio entre los reinados de Isabel I y Victoria, Wrigley describe cómo durante este perÃodo Gran Bretaña pasó de la periferia económica de Europa a convertirse brevemente en la principal economÃa del mundo, forjando un camino rápidamente emulado por sus competidores.