Domínguez, Gaspar / Escritor
Los vecinos derribaron el cielo
e hicieron un patio
para el ocio veraniego.
Parece imposible crear una poesía ajena a las formas retóricas que toma nuestra existencia. Pero cuando lo que deseamos es poetizar la vida en algún lugar, necesitamos armonizarla con su significado más profundo, uno que los griegos creían que los conectaba verdaderamente con otras personas y con el cosmos. En la búsqueda de ese arduo esfuerzo, el verso debe alcanzar al menos la tensión necesaria para revelar nuestra propia conciencia, muchas veces descuidada tras el prosaico subterfugio de la supervivencia. La violencia y el nihilismo de nuestro tiempo no consiguen ocultar al poeta toda la inocencia, la belleza y la sencillez del mundo.