Hernandez, Miguel / Escritor
Profundamente admirados por poetas mucho más familiares, desde Lorca a William Carlos Williams, los poemas de Miguel Hernández (1910-42), escritos en medio del salvaje siglo XX, resplandecen con dulzura de corazón. Hernández era un cabrero autodidacta de la pequeña ciudad española de Orihuela que se esforzó por ser aceptado entre sus contemporáneos mayores. Lorca escribió al joven poeta en 1933, diciéndole que dejara de luchar por llevarse bien en un 'círculo de cerdos literarios'.
Después de luchar en el bando republicano en la Guerra Civil española, Hernández fue encarcelado en varias cárceles de Franco, donde continuó escribiendo hasta su muerte por tuberculosis no tratada el 28 de marzo de 1942: solo tenía 31 años. Miguel Hernández es ahora uno de los más poetas venerados en el mundo de habla hispana. Desde su formalismo inicial, en homenaje a Góngora y Quevedo, hasta los poemas finales, apasionados y agridulces, la obra de Hernández es un recordatorio deslumbrante de que la fuerza nunca puede vencer al espíritu y que el valor es su propia recompensa.
Pablo Neruda lo llamó "un gran maestro del lenguaje, un poeta maravilloso"