Parrella, Valeria / Escritor
Hay una isla en el Mediterráneo donde los niños nunca bajan al mar. Amarrada como un barco, Nisida es una prisión sobre el agua, y es allí donde Elisabetta Maiorano enseña matemáticas a un grupo de jóvenes reclusos. Tiene cincuenta años, vive sola y todos los días un guardia le abre la puerta, cerrando Nápoles detrás de ella: en ese pequeño aula sin rejas intenta afrontar el futuro. Pero un día llega Almarina a clase, entonces la luz cambia e ilumina un nuevo horizonte. El laberinto inextricable de la burocracia, el duelo inesperado, las noches de insomnio, revelan su otra posibilidad: ser un punto de partida. Con la esperanza de que algún día, cuando estos chicos hayan cumplido su condena, haya nuevas páginas que llenar, blancas "como la ropa que cuelga en las terrazas". Esta clara e intensa novela es quizás una pequeña historia de amor, quizás una gran lección sobre la posibilidad de no parar. Para expiar, olvidar, empezar de nuevo. Verlos irse es lo más difícil, porque: adónde irán. Todavía son tan pequeños, y volverán a donde vinieron, y de donde vinieron es por lo que están aquí '.