Manolescu, Nicolae / Escritor
Rara vez leo por placer, aunque todavÃa no conozco más placer que leer. Excepto por escribir. Para escribir, escribo sin dificultad. Pero suelo reescribir varias veces cualquier texto que considero importante. Muchos me consideran espontáneo, aunque estas repeticiones son un signo de elaboración. Mi suerte siempre ha sido que disfruté escribiendo. Por eso escribÃ, obviamente, tanto. Supero mi pereza innata cada vez, obligándome a completar lo que comencé. La historia crÃtica fue, desde este punto de vista, la mayor apuesta conmigo. Tengo, por escrito, la manÃa de lo acabado, que es mi forma de orden, pero que choca cara a cara con el impulso de no admitir, en la vida, ningún orden preestablecido. (...) PolÃticamente, yo era un liberal bien templado por un espÃritu conservador. No me gustaban las innovaciones, pero no odio las vanguardias. Odio, sobre todo, la histeria, el delirio, la irracionalidad. Mi racionalismo incurable no está exento de una fuerte atracción por lo que no entiendo.