Jacobs, Joshua / Escritor
Una colección de actividades y ejercicios divertidos para niños y niñas de entre 6 y 12 años; página tras página, el libro es una herramienta valiosa y excelente para tratar la ira. Pero ¿qué es la ira?
Si probamos a cerrar los ojos, ¿qué nos parece?
¿Una bola en llamas? ¿Una bomba de relojerÃa a punto de estallar? ¿Una ola que arrasa con todo?
Puede sonar extraño, pero la ira es un sentimiento.
Es una emoción, es auténtica, es natural y nos pertenece.
No debemos tener miedo cuando surge, no debemos apartarla, ni mucho menos sofocarla porque contiene en su interior un código, un lenguaje que solamente hay que descifrar.
Como toda emoción, la ira también lleva consigo una necesidad: la de manifestarse, en su verdad y sencillez. Y precisamente por eso, como cualquier otra emoción, no está equivocada ni fuera de lugar. Porque cuando experimentas una emoción no tienes filtros ni máscaras, las emociones llegan libres, sinceras, frescas y limpias, como una cascada. Son una lupa sobre nuestro corazón, asà que aprendamos a vivirlas sin trabas; dejémonos arrastrar, dejémonos llevar.
Siempre se distingue la ira como un sentimiento negativo, que actúa igual que el viento, tirándolo todo por tierra. Pero la ira, si se acoge y se reconoce, puede adoptar un matiz diferente. Debemos aprovecharla como una posibilidad, para detenernos, pensar, razonar. Para luego cambiar de rumbo y mejorarnos a nosotros mismos.