Salinas, Pedro / Escritor
La bomba increíble fue la única vez que Pedro Salinas, su autor, se aventuró en fantasías y ciencias
ficciones. Y si escribió una distopía fue porque quiso que se viera como un alegato pacifista frente al
miedo que se había extendido contra las bombas atómicas en todo el mundo.
La trama trascurre en un país imaginado por el autor, militarizado hasta los dientes, como ocurría en el
año de su publicación, 1950, con los dos grandes rivales de la guerra fría, Estados Unidos y la Unión
Soviética. En aquella nación inventada que solo pensaba en guerrear, unos científicos han descubierto lo
que han denominado la bomba definitiva. La cuestión es que cuando es lanzada y detona, el artefacto no
causa una explosión como la que suelen hacer el resto de las bombas, sino que de ella sale una sustancia
que es capaz de quitar malos sentimientos, como es el odio o la agresividad. Esto parece muy bueno,
pero la detonación del obús tiene un efecto secundario, anula la voluntad individual y la capacidad de
resistencia de las personas, por lo que habría que elucubrar sobre si esta consecuencia estaba o no
prevista.