AA.VV
Cinco meses antes de su muerte, san Daniel Comboni escribió desde El-Obeid (Sudán) una carta a un amigo suyo en el que le hablaba de Malbes. Esta pequeña comunidad católica contaba solo con 37 fieles «que oyen misa cada mañana, y que por la noche rezan en común el rosario y las oraciones». Con este librito, los seguidores de Comboni invitan a rezar la oración mariana en clave misionera, es decir, por cada uno de los cinco continentes.
Se incluyen los Misterios Gozosos, Luminosos, Dolorosos y Gloriosos.