Romagnolo, Raffaella / Escritor
Amedeo no tiene dudas: su padre es un bastardo y el viaje a Punta Liberté suena casi a castigo. No ha ido a la escuela durante un mes, pero nadie en la casa lo sabe. Y ahora esta extraña idea: dos dÃas completos a solas con el padre. Desde detrás del mechón de pelo largo, Amedeo observa el valle, la cumbre a 3.400 metros y el punto desde donde comienza la ruta, hasta el refugio de Fontanafredda, primera etapa de la subida. Mochila, botas, algunos repuestos, chaqueta pesada y sobre todo sin celular. La montaña es una prisión, solo colinas y piedras. La pared rocosa lo asusta. El recuerdo de su madre, fallecida en un accidente, lo acompaña todo el tiempo y la molestia por la compañÃa de su padre se hace cada vez más fuerte. El único antÃdoto es pensar en Lucila, pero eso no es suficiente, porque la montaña es despiadada y le depara una terrible sorpresa.