Dussel, Enrique / Escritor
Este libro se ofrece a los que deben comprender que el noble oficio de la polÃtica es una tarea patriótica, comunitaria, apasionante. Es verdad que la actividad polÃtica se ha corrompido en gran medida, en particular entre los paÃses post-coloniales, porque nuestras elites polÃticas desde hace 500 arios han gobernado para cumplir con los intereses de las metrópolis de turno (España, Portugal, Francia, Inglaterra y hoy Estados Unidos). Considerar a los de abajo, a la comunidad polÃtica nacional, al pueblo de los pobres, oprimidos y excluidos, es tarea que cuenta con poca prensa y prestigio.
El siglo XXI exige gran creatividad. Es la hora de los pueblos: de los originarios y los excluidos. La polÃtica consiste en tener "cada mañana un oÃdo de discÃpulo", para que los que "mandan manden obedeciendo". El ejercicio delegado del poder obedencial es una vocación a la que se convoca a la juventud, sin clanes, sin corrientes que persiguen sus intereses corrompidos, y son corrompidos porque luchan por intereses de grupos y no del todo (sea el partido, sea el pueblo, sea la patria, sea América Latina, sea la humanidad).