Sorel, Patricia / Escritor
Si Napoleón amordazó a la prensa tan pronto como llegó al poder, también se preocupó desde muy temprano por controlar la publicación de obras no periódicas, con una actitud ambivalente hacia la censura. ¿Cómo censurar libros dejando a los autores una apariencia de libertad? Es contra los impresores y los libreros que el poder tomará medidas enérgicas. Tras las incautaciones arbitrarias practicadas por la policÃa en imprentas y librerÃas, se instauró un sistema de censura previa por decreto de 5 de febrero de 1810, que también establecÃa la obligación de patentes para impresores y libreros. Bajo la autoridad del Ministerio del Interior y del director de la Biblioteca, los censores imperiales examinarán varios cientos de manuscritos cada año. Se prohÃbe la publicación de obras consideradas subversivas o contrarias a la moral, sin que exista un texto legislativo que defina los abusos a la libertad de prensa. La censura también se impuso la tarea de dirigir la mente del público, haciendo del libro un elemento esencial del sistema de propaganda napoleónico. Sin embargo, la policÃa es incapaz de impedir totalmente la circulación de escritos sediciosos o licenciosos. Insatisfecho con el funcionamiento de la censura, Napoleón la abolió durante los Cien DÃas. Basado en el examen minucioso de los informes de los censores y los archivos de la policÃa, este trabajo saca a la luz los engranajes de la censura bajo el Consulado y el Primer Imperio, arrojando asà nueva luz sobre la producción y distribución del libro durante los quince primeros años del siglo XIX. sin ningún texto legislativo que defina los abusos a la libertad de prensa. La censura también se impuso la tarea de dirigir la mente del público, haciendo del libro un elemento esencial del sistema de propaganda napoleónico. Sin embargo, la policÃa es incapaz de impedir totalmente la circulación de escritos sediciosos o licenciosos. Insatisfecho con el funcionamiento de la censura, Napoleón la abolió durante los Cien DÃas. Basado en el examen minucioso de los informes de los censores y los archivos de la policÃa, este trabajo saca a la luz los engranajes de la censura bajo el Consulado y el Primer Imperio, arrojando asà nueva luz sobre la producción y distribución del libro durante los quince primeros años del siglo XIX. sin ningún texto legislativo que defina los abusos a la libertad de prensa. La censura también se impuso la tarea de dirigir la mente del público, haciendo del libro un elemento esencial del sistema de propaganda napoleónico. Sin embargo, la policÃa es incapaz de impedir totalmente la circulación de escritos sediciosos o licenciosos. Insatisfecho con el funcionamiento de la censura, Napoleón la abolió durante los Cien DÃas. Basado en el examen minucioso de los informes de los censores y los archivos de la policÃa, este trabajo saca a la luz los engranajes de la censura bajo el Consulado y el Primer Imperio, arrojando asà nueva luz sobre la producción y distribución del libro durante los quince primeros años del siglo XIX. La censura también se impuso la tarea de dirigir la mente del público, haciendo del libro un elemento esencial del sistema de propaganda napoleónico. Sin embargo, la policÃa es incapaz de impedir totalmente la circulación de escritos sediciosos o licenciosos. Insatisfecho con el funcionamiento de la censura, Napoleón la abolió durante los Cien DÃas. Basado en el examen minucioso de los informes de los censores y los archivos de la policÃa, este trabajo saca a la luz los engranajes de la censura bajo el Consulado y el Primer Imperio, arrojando asà nueva luz sobre la producción y distribución del libro durante los quince primeros años del siglo XIX. La censura también se impuso la tarea de dirigir la mente del público, haciendo del libro un elemento esencial del sistema de propaganda napoleónico. Sin embargo, la policÃa es incapaz de impedir totalmente la circulación de escritos sediciosos o licenciosos. Insatisfecho con el funcionamiento de la censura, Napoleón la abolió durante los Cien DÃas. Basado en el examen minucioso de los informes de los censores y los archivos de la policÃa, este trabajo saca a la luz los engranajes de la censura bajo el Consulado y el Primer Imperio, arrojando asà nueva luz sobre la producción y distribución del libro durante los quince primeros años del siglo XIX. Insatisfecho con el funcionamiento de la censura, Napoleón la abolió durante los Cien DÃas. Basado en el examen minucioso de los informes de los censores y los archivos de la policÃa, este trabajo saca a la luz los engranajes de la censura bajo el Consulado y el Primer Imperio, arrojando asà nueva luz sobre la producción y distribución del libro durante los quince primeros años del siglo XIX. Insatisfecho con el funcionamiento de la censura, Napoleón la abolió durante los Cien DÃas. Basado en el examen minucioso de los informes de los censores y los archivos de la policÃa, este trabajo saca a la luz los engranajes de la censura bajo el Consulado y el Primer Imperio, arrojando asà nueva luz sobre la producción y distribución del libro durante los quince primeros años del siglo XIX.