AA.VV
¿Y si descubres que los límites no existen?
¿Y si descubres que el límite lo estableces tú mismo?
El límite es solo un pensamiento,
es una red de creencias.
Existe un sendero que todos recorremos, el cual consiste en ir expandiendo progresivamente el nivel de conciencia a lo largo de nuestra vida, así como en vidas pasadas y en vidas futuras. No obstante, en esta travesía, llega un momento en el cual se comprende que los límites son meras ilusiones concebidas por la mente. En otras palabras: nosotros mismos creamos las limitaciones que experimentamos y también determinamos conscientemente nuestro grado de conciencia. A pesar de que pueda resultar complicado entenderlo, la inconsciencia ha sido el resultado de una elección consciente.
La razón por la cual gran parte de las circunstancias predominantes en nuestra vida permanece en el ámbito inconsciente se debe a que hemos tomado de forma consciente esa decisión, pero, al haber caído en el olvido, no somos plenamente conscientes de esa decisión.
El auténtico límite, en su esencia, no es más que una originalidad de la mente. Surge como una manifestación de creencias que se han enraizado en lo más profundo de nuestra alma a lo largo de nuestras experiencias y recorrido por este universo. Los límites no solo están atados al personaje actual que crees ser ahora, sino a todos los personajes que has sido o crees que necesitas ser aún. Sin embargo, todos estos personajes, todas estas experiencias y encarnaciones, no están separadas unas de otras.