Soler, Marina / Escritor
¿Tu hijo hace la cuenta bien y se queda en blanco cuando el problema no le dice qué operación usar? Eso no se arregla con más ejercicios. Se arregla explicando.
Este cuaderno de Matemáticas A de 4.º de ESO pone, antes de cada tanda de ejercicios, una cara entera de teoría escrita como lo explicaría un profesor sentado al lado: qué es y para qué sirve, las palabras y los símbolos, el procedimiento paso a paso, un modelo resuelto con cada decisión razonada, el error que casi todo el mundo comete, cómo elegir cuando hay más de un camino, y cómo comprobar el resultado antes de darlo por bueno. Siete piezas, siempre las mismas, siempre en el mismo orden.
Lo que te llevas:
31 temas con su cara de teoría propia, y una o dos de práctica al lado. Nada de un «recuerda» de cuatro líneas.
214 ejercicios y 610 apartados, de reconocer a decidir, con 41 retos que piden comparar, justificar o elegir que es lo que de verdad cae en el examen. Y cinco de opción múltiple, uno por bloque, cuyo solucionario explica por qué falla cada respuesta descartada: cada opción incorrecta es un error que se comete de verdad, no relleno.
Todas las soluciones explicadas, no el resultado a secas: cada una dice por qué se elige ese camino y trae su comprobación. Son 30 caras de solucionario razonado.
«Prepárate para el siguiente curso»: cuatro temas del año que viene, ya explicados y resueltos. El logaritmo para despejar el exponente, optimizar cuando la función no tiene vértice, el árbol de probabilidad recorrido hacia atrás y lo que cuesta de verdad un préstamo. Tu hijo termina el cuaderno sabiendo algo que sus compañeros no saben.
Una chuleta final de 12 caras, en tablas y viñetas, para el repaso de la noche antes.
Diez juegos de verdad siete de ingenio y tres de rejilla: sudoku, sopa de letras y cuadrado mágico, con las tres rejillas resueltas enteras al final, no en coordenadas.
51 figuras dibujadas para este libro y para ninguno más. Ninguna es adorno: cada una enseña de un vistazo lo que al texto le costaría un párrafo.
Un diagnóstico inicial que le dice, en dos caras, por dónde le conviene empezar.
Los cinco bloques completos: números y finanzas · álgebra, ecuaciones e inecuaciones · funciones y modelos · geometría, medida y trigonometría · datos, azar y decisiones.
Es la opción A, la de la matemática que se usa: porcentajes encadenados e intereses, medida indirecta con trigonometría, correlación y probabilidad. Si la asignatura de tu hijo es Matemáticas B, busca el volumen B de esta misma colección.
Sirve todo el año: en septiembre para arrancar, en diciembre para repasar, en junio para el final, y en verano para llegar a Bachillerato sin agujeros.
Empieza por el diagnóstico de la página 6 y deja que él mismo decida por dónde seguir.