AA.VV
El fenómeno de la contaminación medioambiental puede considerarse como el mayor “Talón de Aquiles” de la sociedad desarrollada del siglo XXI. Como consecuencia de una sociedad de consumo y de la superpoblación con escasos mecanismos de control de la producción globales, estrictos y eficientes, asà como una conciencia ambiental que podrÃa calificarse de “en vÃas de desarrollo”, se producen numerosos episodios crÃticos relacionados con la contaminación medioambiental, pudiendo considerarse a la contaminación atmosférica como la más común. En particular, la contaminación atmosférica es el principal problema urbano que presentan los grandes núcleos de población, y tiene un carácter tanto local como transfronterizo. A lo largo de los años los niveles de contaminación del aire en los núcleos urbanos han ido en aumento debido al rápido crecimiento de las ciudades, al uso masivo de combustibles fósiles, a una extensa industrialización, al incremento del parque de vehÃculos a motor de combustión y a la agricultura intensiva, lo que ha llevado a considerar seriamente el problema desde el punto de vista de la propia salud humana, vegetal, animal y del medio ambiente global. En el ser humano, estos efectos son muy diversos, destacando aquellos que ocurren en el sistema respiratorio y cardiovascular y se estima que la contaminación ambiental del aire, tanto en ciudades como en las zonas rurales, es causa de 4.2 millones de muertes anuales prematuras en todo el mundo. Es por ello por lo que, desde hace unas décadas, se pretende entender cómo se comportan los contaminantes atmosféricos de forma local, conocer el grado de exposición al que se somete la población, las relaciones que se dan entre ellos o cómo afecta a la calidad del aire urbano de cara al diseño de estrategias efectivas y viables para la reducción de las sustancias más contaminantes en zonas pobladas. Sin embargo, el problema que debemos abordar es enormemente complejo. De manera general, conocemos que en los núcleos urbanos la concentración de sustancias contaminantes en el aire se ve ampliamente influenciada, además de por las reacciones quÃmicas y/o fotoquÃmicas, por las condiciones dispersivas de la zona donde se emiten. Es conocido también que las zonas en donde el nivel de tráfico es similar, y no existen aportes extra de contaminantes, pueden presentar concentraciones de contaminantes atmosféricos muy diferentes. Estas variaciones se dan principalmente por las condiciones meteorológicas como los fenómenos de inversión térmica, velocidad e intensidad del viento, irradiación solar y orografÃa. Es por todo esto, que los Gobiernos se toman cada vez más en serio esta problemática, y ha pasado a tener una importante atención en las polÃticas públicas nacionales e internacionales, tanto en la Unión Europea como en casi todo el resto de los paÃses desarrollados del mundo.
Esta obra está osadamente concebida como un manual lo suficientemente descriptivo como dar cobertura total o parcial a diferentes asignaturas nacidas de las nuevas necesidades educativas concomitantes al cambio de paradigma global.
El texto se ha desarrollado bajo la asunción de que, en definitiva y, sin ánimo de resultar simplista, se puede decir que el estudio de la Contaminación atmosférica queda reducido a la comprensión de los ciclos de energÃa y materia en la atmósfera y sus interacciones con el resto de las esferas terrestres y, en particular, con la antroposfera; el estudio de la compleja reactividad de los compuestos atmosféricos en las diferentes capas atmosféricas; los efectos de la contaminación antropogénica que se traducen en diferentes fenómenos locales y globales y, finalmente, los métodos de medida y control de las sustancias consideradas contaminantes.