Racia, Monika / Escritor
El futuro no tenía secretos ante el - sabia percibirlo en cada persona sin excepción! - al mismo tiempo Rusty se aseguraba a sí mismo que el futuro era una ecuación matemática INMUTABLE, minuciosamente organizada hasta el más pequeño detalle
hasta que un dia Rusty empezó a dudar de aquella certeza
La anomalía que descubrió lo lanzó a un viaje con dos desconocidos para cambiar el curso trazado por la ecuación del futuro de ambos
Sin embargo
Todo comenzó con un viejo colchón con los resortes salidos, un anuncio que él mismo publicó en el periodico y su demostración incuestionable de valentía
ante un Gato!
Rusty arqueó las cejas, atónito:
¿Sócrates? balbuceó.
¡Miau!
Rusty miraba incrédulo las letras blancas sobre las baldosas grises.
¿Así te llamas?
¡Miau!
¿Te llamas Sócrates?
Sócrates puso los ojos en blanco. ¿Cuántos maullidos más tiene que decir para que Rusty por fin lo pillara?
Suspiró.
¡Miau! ¡Miau!
¡Está bien, Sócrates! Rusty levantó las manos con gesto amistoso.