Gil López, Carla / Escritor
Emily bailó, bailó como nunca, mientras aquella gotita de lluvia volvía al ciclo del que había caído, abrazada a una nube tan esponjosa como el algodón de azúcar. Pronto volvería a llover, y ella seguiría viviendo dentro de aquella gotita, para todo aquel que quisiera creer en ella.