Olivera Ravasi, Javier / Escritor
La “bella virtù”; asà llamaba San Juan Bosco a la hermosÃsima virtud angélica; aquélla que nos hace semejantes a los ángeles del Cielo y que, si nos mantenemos firmes, nos hará ver al mismo Dios verdadero (Mt 5,8).Es Ella: la virtud tan amada y tan buscada una hermosa damisela que tantos dolores de cabeza nos ha dado (y sigue dando) para adquirirla y mantenerla; es, en fin, una Dama hermosa que quiere de nosotros el combate singular contra el mundo (y el PrÃncipe de este mundo), sus tentaciones y seducciones.Entre tantos escritores y tantas cosas hermosas que se han dicho hay un santo que se destaca por su especial ternura y predilección; este fue San Juan Bosco, el patrono de la juventud; su vida y su ejemplo están impregnados de anécdotas, sueños y enseñanzas acerca de la pureza, de allà que hayamos querido ir sonsacando de entre sus discursos y correrÃas lo que más nos pueda servir para alcanzar y difundir la bella virtù