Stevens, Mark / Escritor Swan, Annalyn / Escritor
Seguramente debe ser la vida definitiva de Francis Bacon ... Una biografÃa que ningún fanático de Bacon, o incluso enemigo, puede permitirse pasar por alto ... Hipnotizante' THE TIMES 'Un triunfo magnÃfico ...
Me cautivó cada lÃnea' OBSERVADOR Con una década de preparación, basada en cientos de entrevistas y un extenso material nuevo, los ganadores del Premio Pulitzer Mark Stevens y Annalyn Swan han escrito un retrato sorprendentemente original, rico, complejo y sutil, de una figura moderna dominante. Bacon ocultó muchos aspectos importantes de su vida. Se describió a sà mismo como un niño asmático en Irlanda con padres cazadores de zorros y un padre tiránico, pero también fue rescatado por una serie de mujeres formidables, mujeres que en esta biografÃa emergen por derecho propio.
Nunca fue solo un joven disoluto, sino también un lector apasionado, en gran parte autodidacta. Al principio, influenciado por Eileen Gray, se convirtió en un diseñador ambicioso y trabajador, una breve carrera explorada aquà en detalle por primera vez. Soñaba con rehacer la habitación moderna.
Bacon trabajó no menos duro o ambiciosamente como pintor, al principio con poco éxito. A lo largo de la década de 1930 y principios de la de 1940 sufrió continuos fracasos, aislándose y, a menudo, enfermo. Sus problemas de salud a lo largo de su vida fueron mucho más importantes de lo que reveló.
Luego vino su asombroso avance en 1944, con Tres estudios para figuras en la base de una crucifixión. En las décadas siguientes, emergió como uno de los grandes iconoclastas y bon vivants de su tiempo, una figura de Wilde a quien un amigo llamó "un grandioso grandioso". Bacon era tÃpicamente celebrado como un aventurero sexual al que le gustaba el comercio rudo, pero nunca dejaba de anhelar una relación seria y comprometida, por dolorosa que fuera. Continuó creando imágenes inquietantes de la extrañeza interior, pero se convirtió en un artista más variado de lo que se ha reconocido, creando en particular una serie extraordinaria de autorretratos.
Era un artista que creÃa en el azar y la paradoja: el iconoclasta finalmente se convirtió en un icono. Esta es una historia, profundamente investigada y magistralmente contada, de un niño enfermizo que se convirtió en una de las grandes figuras de su tiempo. El siglo XX no se conoce a sà mismo sin Bacon.