RamÃrez GarcÃa, J.C. / Escritor
Desde mis comienzos en la investigación genealógica a finales de 2.009, y a medida que iba recabando informaciones de todo tipo sobre la vida y hechos de los habitantes de Los Realejos, me propuse la necesidad de divulgar, y poner en conocimiento, informaciones que en muchos casos son difÃciles de obtener, debido a su naturaleza.La presente obra no pretende sentar cátedra, siendo simplemente un ejercicio de divulgación, en el que he tratado ante todo de exponer de una manera clara, la información y apuntes que con el paso de los años he ido extrayendo de los protocolos pertenecientes a la escribanÃa de Los Realejos. De modo, que dicha información pueda servir tanto a interesados y amantes de la genealogÃa, como a investigadores.Debido a mis propios intereses, la información extractada responde a dos razones principales. Primeramente, recoger toda aquella información genealógica que me pudiera servir para reconstruir la historia de las familias de Los Realejos. En segundo lugar, obtener información geográfica que me permitiera ubicarlos espacialmente. Una necesidad que siempre me ha acompañado en mis investigaciones.El periodo que aquà analizamos corresponde a la primera mitad del siglo XVII, un periodo temporal importante desde el punto de vista genealógico, ya que figuran personas y relaciones difÃciles de averiguar en otras fuentes documentales tradicionales, como son las partidas de bautismo, matrimonio o defunción.Si bien la Iglesia venÃa recogiendo y anotando bautismos y matrimonios desde incluso antes de la puesta en marcha de las pautas instauradas por el Concilio de Trento, finalizado el 4 de diciembre de 1563. La recogida de dicha información no fue siempre homogénea, y aunque en algunas de las primeras partidas de matrimonios se reflejaba el nombre de los padres de los contrayentes, las partidas de matrimonio de las parroquias realejeras, no presentan, en su mayorÃa, el nombre de los padres hasta mediados del siglo XVII, complicando la tarea del investigador.Esa dificultad se ve acrecentada con otros problemas como la homonimia , o la variabilidad en el uso de los apellidos, que complican de manera importante la identificación fidedigna de los individuos.Teniendo en cuenta esto, los documentos contenidos en los protocolos notariales y su información se convierten en una fuente a consultar, en algunos casos fundamental, para determinar esas identidades.