El Arnouki, Alae / Escritor
En las últimas décadas hay evidencia cientÃfica que muestra que los niveles de testosterona de toda la población están disminuyendo considerablemente, tanto en hombres como en mujeres. Uno de los estudios (1) más importantes realizados sobre los niveles de testosterona en la población general encontró que los niveles de testosterona libre en hombres sanos habÃan disminuido un 1% por año desde 1982 hasta 2016.
Otro estudio (2) que analizó los datos de más de 4.000 jóvenes estadounidenses mostró que los niveles de testosterona libre en los hombres habÃan disminuido un 1,3% por año. Esto representa que los hombres nacidos durante la década de los 2000 presentan niveles de testosterona un 12,8% más bajos que aquellos nacidos durante la década de 1990.
Una caÃda tan significativa en un perÃodo de tiempo tan breve es un motivo más que suficiente para detenerse a reflexionar sobre el estilo de vida de los últimos años.
En tan solo cuarenta años es improbable que esta disminución sea resultado de un efecto de la evolución de nuestra especie como humanos, ya que cuarenta años no es suficiente para que ocurran cambios evolutivos tan drásticos.
La testosterona desempeña un papel esencial en la determinación de las caracterÃsticas fÃsicas de una persona, como la estructura de la cara y el cuerpo. Asà como también en la conducta e interacción social con otras personas, en nuestras parámetros de salud y en nuestra capacidad para desarrollar masa muscular mientras se acumula menos grasa.
Mantener unos niveles óptimos de testosterona contribuirá enormemente a aumentar la confianza y la seguridad en uno mismo. Y en general, a experimentar efectos y resultados más positivos en la vida, como se explorará en las páginas siguientes del libro.