Sanøj, Lorena / Escritor
Viajar a Egipto siempre fue el sueño de mi madre, y tras un año complicado, decidimos hacerlo realidad. Aunque era un destino que estaba muy abajo en mi lista de prioridades. Egipto era el paÃs de la magia y de los magos. A dÃa de hoy, continúa siendo uno de los lugares que alberga las más misteriosas y fascinantes prácticas mágicas del mundo. La magia fue representada por el dios Heka, considerado la personificación de la fuerza divina del universo. La propia existencia del mundo era para ellos la prueba de ese poder. Dicen que la magia es la ilusión de creer, pero también existen personas que hacen magia, y aunque tengas apagada la ilusión, ellas te la encienden de la nada. Los dioses egipcios me pusieron, a orillas del rÃo Nilo, a un hombre muy especial ante mis ojos. Esa mirada penetrante y su piel de color té hicieron que me enamorase locamente, rompiese prejuicios y estereotipos, perdiera el control, derribase muros y volviese a la vida. Jamás pensé que un viaje pudiese cambiarme la vida dando un giro de 180 gradosÂ…