Lara, Nicolás / Escritor
Delirante, oral, kilométrica, picaresca: esta novela de Nicolás Lara (Nikoleto para sus amigos, Nikoleto von Lara para sus alter egos literarios) es una excelente radiografÃa de la Cuba de los últimos cincuenta años, esa que arranca a partir del Caso Padilla y llega hasta los años 90 en la isla, con el éxodo de la generación de los 80 y la muerte de cierta “zona de cultura”. Por Apenas tengo dientes en la boca pasan el Taller de SerigrafÃa René Portocarrero de La Habana Vieja, Chago, Artecalle, Aldo y Aldito, el Mariel, el poeta Rogelio Fabio Hurtado, Guillén Landrián y los últimos años del pintor Waldo Luis, ese que malograron a edad tan temprana. Pasa tanta gente que la novela a veces se queda chiquitica ante tanta paranoia y narratividad, como si convertirlo todo en fábula fuera la única manera de construirse un biografema, como si hablar y hablar y hablar fuera el único antÃdoto contra el olvido y el desierto. [Carlos A. Aguilera]