MartÃnez, Ricardo / Escritor
En puridad, las palabras nos hacen; o nos definen, que viene a ser lo mismo a la hora del ser. Y a su vez las palabras están hechas de letras, una hermosura gráfica y muda (en apariencia) que las conforman. SerÃa, entonces, gramaticalmente injusto (casi moralmente injusto) que no queramos saber algo acerca de ellas. *¡Qué es, al fin, la literatura, sino testimonio personal! Bien testimonio de observador, bien testimonio de actor, lo que resulta más decisivo e implicador.